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Santiago de Cuba e il suo Maestro (English & Spanish version)

Santiago de Cuba y su Maestro

En el extremo sur de Cuba, donde el 4 de Febrero de 1862 Don Facundo Bacardi puso en marcha  la que yo llamo la revolución del Ron Ligero Cubano, se halla la ciudad de Santiago, mejor conocida como “La Cuña” de donde proviene Tranquilino Palencia Estruch. Un personaje único en la historia del Ron, que yo encontré y conocí en el festival “ShowRum” en Roma el Octubre pasado. Todo el mundo lo conoce como Tano el creador de la línea de los Rones Santiago de Cuba.

En la ciudad que se halla geográficamente frente a La Habana donde está la más antigua destilería, en la calle Paralejo 103 – tras San Antonio y San Ricardo- cerca de la estación, está también la Nave Don Pancho, en una amplia área que comprende otra destilería donde trabajan unas 250 personas.

Se trata de un depósito de almacenamiento y de envejecimiento conocido también como “La Catedral” dentro de lo que se utilizan barriles de roble blanco que tienen más de 90 años y que, unidos a los más recientes, garantizan la calidad y el mantenimiento de la cultura de los Rones cubanos. La leyenda cuenta que el pasaje de los trenes sacude a  los barriles influyendo en el proceso de envejecimiento y ofreciendo a las melazas destiladas que restan, una componente mágica.

Aquí en 1947 nació Tano de una familia muy patriótica con un fuerte enlace al sentido histórico y cultural del país. Después de haber terminado la escuela primaria “De la Salle” – cuyo lema era “Dios, Patria y Familia” – se gradua en la Facultad de Ingeniería Química en la Universidad del Este  en 1972 para luego empezar a trabajar en la Sociedad de Nichel Pedro Soto Alba. Una experiencia que le consentió aprender la complejidad tecnológica del sector formando las calidades humanas y industriales del futúro Maestro.

Gracias a la dedicación y a las competencias adquiridas en su carrera universitaria, Tano – un hombre muy tranquilo – en muy poco tiempo desempeña distintos roles técnicos en la sociedad, llegando a ser membro de la “Rama Minero Metalúrgica de la Academia de Ciencias de Cuba” y participando a iniciativas internacionales que lo llevan a viajar hasta otra parte del océano en países como Alemania, Rusia, Bulgaria y Rumania.

 “Después de la experiencia en Europa – me contó Tano – en 1983 regresé a Santiago y gracias a un equipaje cultural muy rico y a una personalidad más fuerte,  empecé a trabajar en la “Empresa de Bebidas y Licores” como responsable del departamento de control  de la calidad. Aquí nació mi pasión por la industria Ronera, un viaje que en los últimos treinta años me llevó a dedicarme, alma y cuerpo, al conocimiento y al descubrimiento  de los secretos del ron ligero cubano”.

En 2003 gracias a los resultados obtenidos del trabajo para la “Defensa de la Tradición Ronera” y por la expresión de la cultura y de la historia de Santiago de Cuba, la “Corporación Cuba Ron” lo eligió Maestro Ronero.

A partir de entonces, Tano se ocupa directamente de la línea de Ron Santiago empezando del Carta Blanca y Añejo, Añejo Superior 11y y el Ron Extra Añejo 12y hasta los dos productos más importantes: el 20y y el 25y creado para el 495° aniversario de la fundación de la ciudad y utilizado en exclusiva por Fidel Castro como homenaje a las grandes personalidades que estaban visitando a la isla.

 “El valor del hombre – me explica con todo el carisma que lo carateriza- ocurre antes de la capacidad de saber crear y gestionar una bodega. En todo este tiempo nunca he termiado de estudiar y de profundizar la historia de la ciudad de Santiago en la que la tradición ronera está tan profundamente enraizada que une a cada uno de sus hijos. La Nave de envejecimiento Don Pancho –explica con mucha énfasis- tiene calidades históricas, culturales y técnico-científicas de un valor inestimable para todo el pueblo cubano.

El enlace entre cada Maestro y sus barriles es indisoluble , cada uno de nosotros descubre y asigna sus propias características , únicas y específicas, que irán a crear el producto final.

Sin estas dos componentes – concluye sonriendo- no existiría ninguna tradición Ronera Cubana”. Las palabras de Tano y el Santiago 12y y 11y que saboreamos con toda la calma necesaria, me permiten comprender el tamaño de la tradición de la isla y la importancia de la Librería des Maestros, lugar en que están contenidos los diarios de trabajo y los secretos de los barriles desde 1862 hasta hoy. Un “templo” abierto solo a los maestros que sucedieron a Don Facundo Bacardi.

A pesar de un solo “año” de diferencia indicado en la etiqueta, estos dos rones son distintos en su esencia, como si se originaran de dos distintas destilerías. De hecho Tranquilino me explica como quiso recrear el Santiago11y utilizando la tradición de Matuzalem y el 12y siguiendo la línea de Bacardi.

Después de un mes del encuentro permitido por el importador  del mercado italiano Alex Bombardelli,  aún puedo sentir las emociones vividas a la presencia de un hombre tan importante, que a través del Ron ha contribuido a contar a todo el mundo las tradiciones y la cultura del pueblo cubano.

Marco Graziano

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